El origen de los atrapasueños se remonta a unas costumbres de las tribus indias americanas.

Según la tradición, los atrapasueños ayudan a tener sueños agradables y a proteger a quien los posee.
Cuando conciliamos el sueño, el cerebro permanece activo y emprende un proceso de limpieza en el que decide qué recuerdos guarda y cuáles descarta. Continuar leyendo